Columna de Opinión

Este sábado 21 de marzo celebramos el Día de la Astronomía en Chile, una fecha que nos invita a detenernos, mirar el cielo y reflexionar sobre el lugar que ocupa esta ciencia en el desarrollo del país y en la vida de nuestras comunidades. Para quienes formamos parte de la Sociedad Chilena de Astronomía (SOCHIAS), esta conmemoración no solo representa una instancia de divulgación y encuentro con la ciudadanía, sino también una oportunidad para proyectar el futuro de la astronomía chilena.
Iniciamos este año 2026 con señales alentadoras. El término del proyecto INNA marcó un hito importante en la defensa de los cielos oscuros, recordándonos que el progreso debe construirse sobre la base de la evidencia científica y la planificación territorial responsable. Como comunidad, sabemos que la protección de los cielos es un asunto abierto, en que urge una legislación a la altura de abordar este desafío, como SOCHIAS estamos siempre disponibles para aportar a este desafío país desde una mirada técnica y científica.
Recientemente, como Sociedad Chilena de Astronomía, firmamos un Convenio Marco de Colaboración con el Ministerio de Relaciones Exteriores, lo que representa un paso significativo para fortalecer la proyección internacional de la astronomía chilena. Este acuerdo abre nuevas oportunidades de coordinación institucional y refuerza el camino hacia la organización en Chile de la Asamblea General de la Unión Astronómica Internacional en 2030.
El Día de la Astronomía también nos recuerda la importancia de acercar el conocimiento a la ciudadanía y de promover una ciencia más inclusiva. Marzo es, además, el mes en que reflexionamos sobre el rol de las mujeres en la ciencia. Como sociedad científica, creemos firmemente que ampliar la participación de mujeres y niñas en la astronomía no solo es una cuestión de equidad, sino una condición esencial para enriquecer las preguntas que nos hacemos y las respuestas que buscamos sobre el universo.
Mirar el cielo es en definitiva proyectarnos al futuro. La astronomía nos conecta con las grandes preguntas de la humanidad, pero también nos desafía a tomar decisiones responsables en el presente. Proteger nuestros cielos, fortalecer la educación científica, impulsar la colaboración internacional y construir una comunidad diversa y abierta son tareas que requieren el compromiso de todos y todas.
Los criterios de evaluación en el SEIA para determinar la susceptibilidad de afectar áreas astronómicas estaban desactualizados, particularmente en lo referido a la indicación de tolerar hasta un 10% de contaminación por iluminación artificial por cada proyecto. Como Sociedad Chilena de Astronomía esperamos que se avance prontamente en la elaboración de nuevos criterios que incorporen estándares técnicos actualizados y recojan el trabajo desarrollado durante el último año por la Comisión Asesora sobre áreas con valor científico para la observación astronómica convocada por el Ministerio de Ciencia.
La protección de los cielos oscuros constituye un desafío permanente que requiere marcos regulatorios claros, criterios técnicos robustos y una adecuada coordinación institucional, con el fin de resguardar este patrimonio científico y ambiental único de Chile.
Desde SOCHIAS reiteramos nuestra disposición a colaborar con las autoridades, aportando apoyo técnico y conocimiento científico para fortalecer las decisiones públicas orientadas a la protección efectiva de nuestros cielos.
