Chile se consolida como epicentro mundial de la astronomía, pero su liderazgo exige superar trabas institucionales y avanzar en una estrategia integral que combine protección de cielos, desarrollo tecnológico y formación de capital humano.
La astronomía chilena se encuentra en un momento histórico. Con más del 50% de la infraestructura astronómica mundial instalada en territorio nacional y la próxima celebración de la Asamblea General de la Unión Astronómica Internacional (IAU) en 2030, Chile se perfila como el epicentro mundial de esta disciplina. Sin embargo, este liderazgo trae consigo desafíos complejos que requieren una respuesta estratégica coordinada.
En este escenario, SOCHIAS emerge como pieza clave dentro del ecosistema astronómico. Julio Carballo-Bello, profesor asistente del Instituto de Alta Investigación de la Universidad de Tarapacá, recalcó que “SOCHIAS ha sido y debe ser la voz más fuerte de la astronomía nacional, en permanente contacto con universidades y grupos de investigación, para que su voz sea lo más representativa posible”.
El análisis que realiza Carballo sobre las prioridades de la agenda astronómica nacional se articula en torno a tres ejes fundamentales: la protección de cielos oscuros, el desarrollo tecnológico endógeno y la formación de capital humano especializado.
Respecto al primer eje, destacó que “nuestros astrónomos y astrónomas ya no son meros usuarios o testigos externos de ese desarrollo; ya estamos participando activamente en la astronomía mundial en Chile y seguiremos adelante. En concreto, estamos dando grandes pasos en el desarrollo de instrumentación astrofísica, y sinceramente creo que ahí está nuestro futuro como país y comunidad”.
No obstante, el camino hacia la consolidación del liderazgo astronómico chileno enfrenta obstáculos institucionales. Carballo advierte sobre trabas burocráticas que afectan tanto al desarrollo de proyectos como a la capacidad de atraer y retener talento internacional. “A veces las trabas burocráticas internas de las universidades (acceso a fondos asignados) y de Chile como país (visados para investigadores extranjeros) afectan al desarrollo de nuestros proyectos. Estos problemas se ven agravados por la incertidumbre en los procesos de financiamiento: los concursos gestionados por ANID tienen plazos desconocidos y en ocasiones se demoran más de un año en conocerse sus resultados, lo que hace inviable atraer o retener jóvenes investigadores prometedores”, puntualizó.
Para Bruno Dias, Profesor Asistente del Instituto de Astrofísica de la Universidad Andrés Bello y expresidente de SOCHIAS, los temas que deberían convertirse en prioridades de la agenda astronómica nacional incluyen la protección de los cielos oscuros y silenciosos, garantizando condiciones óptimas para la observación; el impulso de la denominada Astronomía 2.0, que abarca instrumentación, astroingeniería y ciencias de datos; la creación de un instituto nacional de astronomía que permita desarrollar proyectos de investigación en colaboración entre varias universidades y utilizar de manera conjunta el 10% de tiempo de diversos telescopios para iniciativas de gran envergadura; y la reactivación de un programa nacional de astronomía que gestione de forma centralizada y estratégica los fondos concursables, los acuerdos internacionales y otras iniciativas relevantes para el desarrollo científico del país.
IAU–GA 2030
En línea con estas prioridades y el impulso del desarrollo astronómico nacional, la próxima celebración de la Asamblea General de la IAU en Chile será mucho más que un evento científico: representa una oportunidad única para posicionar al país como referente mundial en astronomía y demostrar las capacidades de la comunidad nacional. “Queremos involucrar a todo el país en este gran evento, especialmente a los más jóvenes”, subrayó Carballo.
En un siglo de asambleas generales de la IAU, será la primera vez que Chile sea sede, y la tercera vez que se realice en Latinoamérica. El proceso de postulación duró 11 meses de trabajo intenso, con reuniones semanales lideradas por el entonces presidente de SOCHIAS, Bruno Dias (UNAB), junto a Mónica Rubio (UCH), Carolina Agurto (USM) y Julio Carballo-Bello (UTA).
“Logramos un hito histórico no solo con la elección de Santiago de Chile como sede, sino que una ganancia aún más importante fue haber conseguido el apoyo unánime de las 24 universidades chilenas activas en astronomía, del Gobierno Central, Senado, Cancillería, Ministerio de Ciencia, SERNATUR, Imagen de Chile, Gobierno Regional de la Región Metropolitana, Centro de Convenciones Metropolitan, los principales observatorios internacionales, las sociedades astronómicas de latinoamérica y hasta de premios Nobel”, detalló Bruno Dias.
A su juicio, el gran logro del proceso de postulación va más allá de la adjudicación “fue el hecho de haber logrado mover mucha gente y muchas instituciones unidas hacia un objetivo común y un proyecto de gran envergadura. En 2030 recibiremos a 3000 astrónomos de todo el mundo para celebrar el inicio de una nueva era en Astronomía mundial. Los telescopios gigantes estarán iniciando o a punto de iniciar sus operaciones, marcando Chile como epicentro de la Astronomía mundial y lugar donde se reúne todo el mundo para explorar esta ventana hacia el Universo”, mencionó.
Según explicó Bruno Dias, el evento tendrá carácter científico con varios simposios en paralelo, pero también constituye una oportunidad para el desarrollo del país. El plan es aprovechar este momento para potenciar la divulgación científica y actividades educacionales, similares a lo que se realiza en el Día de la Astronomía, con la posibilidad de invitar a astrónomos de reconocimiento internacional a participar en diversas actividades.
La estrategia contempla actividades de difusión científica “a lo largo del país, en establecimientos educacionales pero también en otros lugares públicos, con el fin de integrar distintas regiones”, mencionó Julio Carballo.
“El evento incluirá stands de observatorios internacionales y generará instancias de diálogo y negociaciones con empresas e industria local, ofreciendo un espacio privilegiado para fomentar la interacción académico-corporativa, especialmente en innovación y transferencia tecnológica en el ámbito de la Astronomía 2.0, que abarca instrumentación, astroingeniería y ciencias de datos”, agregó Dias.
Hacia una astronomía integral y descentralizada
La proyección de la astronomía chilena al año 2035 es prometedora, con SOCHIAS consolidándose como la principal voz del país ante organismos nacionales e internacionales.
Los desafíos identificados por Carballo para la próxima década reflejan tanto las oportunidades como las responsabilidades que implica el liderazgo mundial en esta disciplina. A su juicio, mantener y expandir esta posición privilegiada no depende únicamente de ventajas geográficas, sino que exige una estrategia integral que combine unidad comunitaria, fortalecimiento institucional, desarrollo tecnológico propio y una representación efectiva a través de organizaciones como SOCHIAS.
“El camino hacia 2035 no es solo el de una comunidad científica en expansión, sino el de un país que asume conscientemente su rol como líder mundial en astronomía, con todas las oportunidades y responsabilidades que ello implica”, planteó.
En tanto, Bruno Días dijo que “Chile tiene los cielos más oscuros del mundo, pero mantenerlos oscuros así como firmar y cumplir acuerdos de colaboración internacional es fruto de una política de Estado que tiene Astronomía como prioridad en Chile. Desde los años 60 Chile solo ha demostrado su compromiso con los acuerdos internacionales, por lo que se creó una muy buena reputación y confianza para que cada vez más observatorios internacionales deseen instalar su infraestructura en el desierto de Atacama y puedan acceder a las ventanas hacia el Universo”.
“Durante estas décadas, Chile ha crecido muchísimo en investigación y formación de capital humano en Astronomía gracias en gran parte a los 10% de acceso a los mejores telescopios del mundo. Ya alcanzamos un nivel de calidad de excelencia y seguiremos creciendo. Ahora es momento de explorar más la Astronomía 2.0 con colaboraciones con los expertos de los observatorios internacionales para aprender de ellos y colaborar con ellos en proyectos de instrumentación, para potenciar lo que ya está en desarrollo en Chile en temas de astroingeniería y ciencias de datos en varias universidades”, agregó.
En este contexto, SOCHIAS se proyecta no solo como representante gremial, sino como el arquitecto de una visión nacional que busca transformar la excelencia científica en un desarrollo integral para Chile.
Sobre el papel que debería desempeñar SOCHIAS, Bruno Días dijo que “de cara a la próxima década, el objetivo es acercarse al 100% de afiliación de los astrónomos en Chile, fortalecer la representación de la astronomía nacional ante actores académicos, gubernamentales e internacionales, y mejorar la infraestructura permanente de la sociedad, incluyendo el apoyo administrativo y profesional necesario para asegurar la continuidad y eficiencia de un trabajo que hoy es llevado adelante por astrónomos voluntarios con tiempo limitado”.
Astroturismo: potenciando la astronomía como identidad nacional
“La astronomía en Chile es una potencia. Mirando hacia adentro, hablamos del desarrollo de la Astronomía como tal, desarrollo de ciencia fundamental, involucrando fondos, acuerdos con observatorios, entre otros. Pero hay un lado hacia afuera que es muy fuerte, que trata de cómo usar la Astronomía para el desarrollo del país. La Astronomía como herramienta favorece la educación, eleva el nivel cultural e intelectual de la sociedad, genera muchos empleos, como por ejemplo en comunicación, trabajos técnicos en observatorios, impulsa el desarrollo tecnológico y también en astroturismo”, según Bruno Dias.
“SOCHIAS no trabaja actualmente de forma directa en astroturismo, pero favorece y apoya iniciativas que son clave para generar un ambiente nacional favorable al desarrollo de la astronomía. En particular, en el contexto de la XXXIV Asamblea General de la IAU en 2030, SOCHIAS ha colaborado desde la postulación con SERNATUR, discutiendo planes para promover el astroturismo con ocasión del evento”, detalló Bruno Dias.
El punto de partida de estas conversaciones fue establecer caminos interministeriales que permitieran procesar posibles solicitudes de visa de manera más ágil, asegurando que los participantes de todo el mundo puedan planificar sus viajes a Chile con suficiente anticipación. “Desde la etapa de postulación también se mantuvieron reuniones con los principales observatorios profesionales del país, logrando su apoyo para el proyecto. La idea es organizar visitas de los participantes interesados a distintas instalaciones astronómicas de Chile, coordinadas con empresas de turismo, y planificadas con antelación”, acotó.
La ejecución de la Asamblea General servirá como contexto para impulsar el astroturismo interno, aprovechando la presencia de reconocidos astrónomos internacionales durante su visita al país. Este enfoque permitirá que la población en general conozca y valore la astronomía como parte de la identidad nacional, al mismo tiempo que se generan empleos directamente relacionados con la ciencia y la observación astronómica.
Sin duda, SOCHIAS se ha consolidado como un actor clave en el desarrollo y la divulgación de la astronomía en Chile, velando por los intereses y derechos de los astrónomos, manteniendo vínculos con organismos nacionales e internacionales y coordinando acciones que representan a toda la comunidad científica del país.