15.12.2015. CERRO LAS CAMPANAS.- Cuando algunos de los principales astrónomos del mundo escalaron una gélida montaña chilena en noviembre para lanzar la construcción de un moderno telescopio de 1.000 millones de dólares, quedaron sorprendidos por una inesperada bruma brillante.

En la superficie del desierto de Atacama, unos 1.700 metros por debajo del planeado Telescopio Gigante Magallanes (GMT), el nuevo alumbrado público que bordea la carretera norte-sur de Chile brillaba. A simple vista, la Vía Láctea todavía se distingue con claridad. Pero para un poderoso telescopio de última generación que pretende mostrar los alcances más profundos del universo, la nueva luz terrestre podría ser enceguecedora.

“Es como poner una plataforma petrolera en medio de la Gran Barrera de Coral”, dijo Guillermo Blanc, profesor de astronomía de la Universidad de Chile, el primero que vio las luces en la ceremonia en que se puso la primera piedra del telescopio. “Es una locura ¿Por qué están tratando de iluminar los Andes?”, agregó.

En los últimos 30 años, Chile se ha transformado en el centro global de la observación espacial. Más de una decena de grandes telescopios de investigación ya se han construido, y al 2020 el país contaría con alrededor del 70% de la infraestructura astronómica del mundo.

La baja humedad y suave flujo de aire en el desierto de Atacama crean una visibilidad sin igual para los telescopios de alta tecnología que los científicos esperan arrojen luces sobre la formación del universo y la posibilidad de vida extraterrestre.

Pero los expertos dicen que la contaminación lumínica ha aumentado considerablemente en la zona por el crecimiento de ciudades mineras y turísticas. “Hay una preocupación constante de que la astronomía terrestre está en riesgo a largo plazo. Simplemente ya no hay muchos sitios prístinos”, dijo Patrick McCarthy, presidente del Telescopio Gigante Magallanes, que se construye en el Observatorio Las Campanas en el sur de Atacama.

“A medida que estas ciudades y carreteras crecen, empiezan a perder color los objetos más distantes. El tema es que los objetos más distantes son la razón por la que estamos construyendo estos telescopios”, añadió.

Descubrimiento en peligro

Poco más de 100 kilómetros al suroeste del GMT, la población de las ciudades de Coquimbo y La Serena se disparó en casi un 70% entre 1992 y 2012. Discotecas, estadios deportivos y suburbios en expansión arrojan luz artificial brillante al cielo nocturno.

La expansión de la cercana Ruta 41, que une La Serena con Argentina, es otra amenaza, dijo Chris Smith, jefe de la misión Chile de un grupo de investigación con sede en Washington que actualmente construye el Gran Telescopio para Rastreos Sinópticos.

Si no se toman medidas, la contaminación lumínica podría degradar materialmente los cielos de la región en tan sólo una década, estimó Smith.

Hay pocos registros oficiales de la contaminación lumínica en Chile y medirla cuantitativamente a través del tiempo es difícil. Sin embargo, los astrónomos dicen que el resplandor artificial ha crecido constantemente en los últimos años.

Aunque la mayoría de los pueblos cercanos han sido receptivos sobre la problemática, dicen los astrónomos, algunos grupos de presión empresariales se quejan de los impactos potenciales en la industria, mientras que las autoridades locales han expresado su preocupación sobre la seguridad de las calles más oscuras.

En paralelo, los científicos han pedido a Naciones Unidas que declare la región como Patrimonio de la Humanidad, una medida que esperan ayude a mantener los cielos limpios.

Fuente: Emol.com – http://www.emol.com/noticias/Tecnologia/2015/12/15/763845/Aumento-de-la-iluminacion-amenaza-la-observacion-astronomica-desde-Chile-segun-cientificos.html

Video de la entrevista: http://www.t13.cl/videos/nacional/norte-chile-cambiara-su-sistema-iluminacion-fomentar-astronomia